Cianita
Salud, energía y autoaceptación
Su nombre se origina del griego “kyanos” que significa su color: cian (azul). Antiguamente se usó como brújula; el método habría consistido en colgarlo de un pelo de los viajeros y aprovechar sus cualidades eléctricas para guiarse gracias al campo electromagnético de la Tierra.
La cianita está dotada de un gran poder energético, transmite y amplifica la energía espiritual. Trae equilibrio y purificación al cuerpo, especialmente después de un trauma o trastorno espiritual.

Alivia el estrés, permite encontrar soluciones tranquilas y serenas a los problemas que invaden nuestra vida cotidiana. Tiene un poder calmante sobre ansiedades y miedos. Promueve un sueño profundo y reparador, dando al cuerpo y mente el descanso necesario.
Se utiliza a menudo como complemento de los tratamientos médicos, para aliviar dolencias y enfermedades del cuerpo. Ayuda a bajar la presión sanguínea. Promueve la curación y la convalecencia, especialmente después de la cirugía.
Se recomienda en caso de dolor de huesos. La cianita (o cianuro) tiene un poder antiséptico, evitando la propagación de virus y bacterias. Permite el tratamiento de los traumas físicos.