Turquesa
Protección, curación y comunicación
Piedra sanadora muy eficaz que ofrece bienestar al cuerpo y al espíritu. Piedra protectora, usada para hacer amuletos desde tiempos inmemorables. Se cree que cambia de color para avisar del preligro de infidelidad.
Fomenta la sintonía espiritual y potencia la comunicación con los mundos físico y espiritual. Puesta sobre el tercer ojo, potencia la intuición y meditación.

La turquesa es una piedra de purificación, disipa las energías negativas. Equilibra y alinea todos los chakras con los cuerpos sutiles y sintoniza el nivel físico con el espiritual. Según el pensamiento tradicional, la turquesa une la tierra y el cielo, unificando las energías masculinas y femeninas. Piedra empática y equilibradora, promueve la autorrealización, ayuda a resolver problemas creativamente y calma los nervios.
Es excelente para tratar temas de agotamiento, depresión y ataques de pánico.